Plantas para decorar la piscina


Junto al jardín, la estrella de los exteriores cuando llega el buen tiempo, es la piscina. A la hora de elegir su ubicación, es recomendable optar por un espacio central de nuestra parcela donde incida bien el sol; lograremos así que se convierta en el centro de todas las miradas. También es importante hacer una adecuada selección de las plantas que cultivaremos cerca del recinto, ya que no todas las especies toleran la luz solar directa o el exceso de humedad. Aparte del típico césped, las palmeras, los arbustos y algunas acuáticas pueden ser excelentes alternativas para convertir los alrededores de la piscina en el lugar preferido de la familia para disfrutar del verano.



Por lo general, siempre son una buena elección las plantas autóctonas. Los lugares que admiten una piscina en el exterior suelen caracterizarse por disfrutar de una climatología privilegiada en verano, cuando no es durante la mayor parte del año. Es el caso de los calurosos estíos que ofrecen los climas continentales, de las temperaturas suaves mediterráneas o del ambiente húmedo y vaporoso que ofrece el trópico. No es raro, por tanto, que las especies típicas de la zona en la que te encuentras puedan aceptar ser ubicadas en un área a pleno sol.
rosa
De hecho, "hay muchas que se adaptan perfectamente a la zona de la piscina", nos explica Roberto Menéndez, de Viveros Bonsái. "Deben de ser plantas más o menos duras, que no manchen mucho y con un sistema radicular poco invasor". La resistencia es una característica fundamental ya que las variedades elegidas tendrán que tolerar mucho movimiento de los bañistas, altas temperaturas y exceso de agua.

Por su parte, evitaremos cultivar plantas "problemáticas" como es el caso de las que tienen espinas (cactus, rosales, genista) o las urticantes o con alta toxicidad, especialmente si hay niños en casa. Al estar la mayor parte de nuestro cuerpo desnudo, también desecharemos variedades que manchen, así como aquéllas que produzcan demasiados residuos (polen, hojas, flores) que puedan ensuciar o enturbian el agua de la piscina. Respecto al sistema radicular, es lógico elegir especies cuyas raíces no se extiendan demasiado, ya que la fuerza de éstas al crecer podría deteriorar el recinto.

Qué plantar

palmera
Casi todas las palmeras son siempre una buena elección. Tienen un valor decorativo innegable (están presentes en la mayoría de piscinas, públicas y privadas, y especialmente en los hoteles, ya que otorgan un aire tropical muy atractivo) y toleran perfectamente el sofoco veraniego. Buenas opciones son las chamadoreas, cocoteros, palmeras fénix y rhapis, entre otras muchas.
La mayoría de juníperos, por su fortaleza, también se adapta bien, así como otros arbustos como el durillo, que contrasta con el verde del césped, o el pitosporo. Asimismo, los euonimus japoneses, perennes o caducifolios, son muy habituales, fundamentalmente en forma de setos bajos. "Nosotros recomendamos elegir arbustos", nos explica Conchita Salto de Mundo Jardín. "Las variedades dependen del uso que queramos darles: floración, intimidad... Los celindos, las alteas o el boj son muy buenas opciones".
Si nos gustan las flores, recurriremos a especies de temporada, pero no excesivamente llamativas o perfumadas, para evitar que la piscina se llene de insectos. Tampoco es mala idea plantar acuáticas, que son las más comunes en los alrededores del estanque. Las calas toleran a la perfección el exceso de humedad, por no hablar de la capacidad ornamental de sus flores. Los papiros, por su parte, producirán un efecto exótico muy interesante al conjunto. Además de todas éstas, también son adecuadas: verónicas, cipreses, magnolios, agapantos, gazanias, aralias...
palmera tumbonas piscina palmera

Qué no plantar

Como ya hemos mencionado, existen algunas especies que son problemáticas en torno a la piscina. Generalmente, las caducifolias no son adecuadas porque la pérdida del follaje hace que la mayor parte de las hojas vaya a parar al agua. Los bambúes, por ejemplo, son excelentes para crecer en ambientes húmedos y pueden ser un muro vegetal perfecto para preservar la intimidad de los bañistas, sin embargo, ensucian mucho el agua con las hojas.
piscina
Los árboles que tienen un desarrollo radicular elevado (álamos, mimosas, plátanos, sauces...) son peligrosos aquí, ya que las raíces no sólo deterioran el recipiente con el paso de los años, sino que pueden dañarse pavimentos o, lo que es más grave, tuberías. Otras especies arbóreas no aconsejables son las que ofrecen sombras muy densas (la mayoría de las variedades caducas). Conchita Salto, de Mundo Jardín, recomienda que, si queremos instalar árboles, "que sea lejos de la piscina; o variedades medianas, como algunos frutales o arces de porte medio".

Las cortaderias pueden resultar peligrosas por el filo de sus hojas, al ser muy cortantes, así como los pinos, que dejan caer sus agujas al césped, provocando pinchazos en los pies, por no mencionar que atascan con facilidad los filtros de la piscina. Como estos ejemplos, cualquier especie que pueda resultar dañina o tóxica será desaconsejada. Por último, descartaremos el uso de flores muy olorosas y plantas aromáticas: las avispas y abejas pueden perjudicar la tranquilidad y diversión de los bañistas.

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