Como cultivar orquídeas saludables


Para cultivar orquídeas saludables se debe planificar un régimen de cultivo en el cual se observe a las plantas con regularidad y que se dé en un ambiente muy limpio. Las enfermedades deben ser detectadas lo más pronto posible para que no se propaguen al resto de la colección.



Al comenzar a cultivar orquídeas es recomendable adquirir plantas fuertes y vigorosas. Es recomendable escoger plantas de color verde claro, sin manchas oscuras u hojas amarillentas. Las plantas deben estar firmemente arraigadas en el medio, con raíces saludables. Si logra acceder a las raíces estas deberán ser blancas o verdes si están húmedas; las raíces negras u oscuras indican podredumbre o una infección bacteriana. El mejor premio que podemos recibir al cultivar una orquídea, es sin duda alguna cuando ésta florece. Sus extravagantes flores son el principal atractivo, la variedad de colores, formas, y aromas, la caracterizan como la más elegante flor del reino vegetal. Ninguna flor encanta con tal sensualidad a los insectos. Por eso se le ha llamado también, La Dama Fatal de la Naturaleza. Sus flores vienen en muchos colores, con excepción del negro, predominan los colores como el rosado, lavanda, rojo, amarillo, y blanco. En azul real es raro encontrarlas; en café y en verde son comunes, y muchas de las especies tienen flores marcadas por dos o más colores que hacen contraste. Algunas flores permanecen abiertas solo un día y otras duran hasta más de tres meses. Un aspecto importante de la flor es la variedad de fragancias que estas tienen; son mezclas de sustancias químicas que se pueden producir en diferentes partes de la flor, y en algunos casos, una misma flor puede producir aromas diferentes en distintas horas del día y noche.

DETALLES DEL CULTIVO

EL SUELO O MEDIO

El suelo destinado a sus orquídeas terrestres debe ser rico, pero con buen drenaje. Recuerde plantarlas con suficiente espacio entre sí, lejos de raíces  de otras plantas y lejos de plantas liberadoras de toxinas como los bambúes y los eucaliptos. En macetas especialmente diseñadas para orquídeas epífitas o preferiblemente escoger como base la fibra de coco por su mayor durabilidad, resistencia a bacterias y hongos.

- Riegue sus orquídeas preferiblemente por la mañana: de esta forma le dará tiempo al medio de cultivo de secarse, aprovechará el mayor metabolismo matutino de la planta y evitará quemaduras por la acción conjunta del agua y el sol. Nunca exagere la cantidad de agua en el riego (riegue hasta que todas las raíces cambien de blanco a verde claro), un poco de agua en la periferia de la planta no es perjudicial siempre y cuando el lugar no sea de por sí ya muy húmedo para su orquídea. En días de intenso calor se puede regar las orquídeas con mayor frecuencia y reducir la temperatura regando alrededor de la planta como anteriormente se indica; evidentemente, en época de lluvia suspenda o minimice los riegos. Los riegos también se deben disminuir gradualmente cuando una planta evidencie entrar en reposo, esto se hace patente cuando su orquídea no presenta crecimiento de nuevas raíces. Lo ideal es comprar orquídeas que acoplen sus temporadas de crecimiento y reposo a los determinantes ambientales de su región (ver el apartado " tolerancia a la sequía").

Tome en cuenta que las orquídeas, según la especie, van desde las que no poseen un reposo definido (es decir los espacios entre riegos sólo se alargan, y el reposo puede finalizar en apenas semanas), hasta las que necesitan de reposos marcados (es decir, que los riegos se suspenden casi por completo o por completo y que su reposo puede ser relativamente largo). Es una regla primordial respetar el reposo de una orquídea para que éste actúe como detonante de la próxima floración. Recuerde que al regar sus orquídeas, debe hacerlo de tal forma que imite a la naturaleza (rociadores o sprays) y le dé al medio de cultivo tiempo para secarse (no necesariamente por completo), para evitar que la orquídea pase la noche  muy húmeda; ésta es la razón más importante del por qué regar sus plantas por la mañana.

- Si hay una clave para obtener buenas floraciones, ella es usar fertilizantes para orquídeas que existen en el mercado según la etapa en que se encuentren: Crecimiento, Floración y Mantenimiento. Si usted no es una persona constante despreocúpese, sus plantas no morirán si descuida darle su abono. Lo más práctico es comprar un fertilizante que favorezca tanto al crecimiento como a la floración.

Durante el reposo de una planta, es aconsejable suspender el abonado o frecuencia del mismo (Si no suspende el abonado, por lo menos deberá reducir la concentración utilizada).

- Las orquídeas de nuestro jardín, al igual que cualquier otra planta ornamental, no están exentas de ataques de parásitos, hongos, virus, bacterias e insectos dañinos, por lo que siempre tenga a la mano productos para combatirlos (recuerde seguir al pie de la letra las etiquetas de los productos utilizados siempre especiales para este tipo de planta).

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