Consejos para regar las plantas en vacaciones


El cuidado de las plantas en vacaciones no tiene porque ser algo “imposible” o que no podamos realizar aunque nosotros mismos no estemos en casa. Existen varios trucos, más allá de lo “típico” de pedirle a un vecino o familiar que se haga cargo de ellas.



Cuerda y plato con agua:
Uno de los trucos más sencillos, es el de coger un trozo de cuerda y colocarlo en un plato o recipiente con agua (por ejemplo dos litros da para un mes).

El otro extremo de la cuerda deberémos llevarlo hasta la planta y clavarlo profundamente y de este modo será la planta la que a través de la cuerda se irá “alimentando” de ese agua que tenemos en el plato.

Botella de agua:
Otro buen truco para regar las plantas en vacaciones será el de colocar una botella de agua clavada en la tierra de la planta.

Para ello cortamos la base de la botella, y clavamos la parte de la boca de esta en la tierra. De manera que quede colocada como si estuviera del revés.

LLenamos la botella con agua, y poco a poco la planta irá tomando la que necesite durante el tiempo que estemos fuera.

Balleta mojada:
Otra buena solución para que a las plantas no les falte agua durante las vacaciones es colocar la planta en cuestión sobre una balleta que esté humeda.

Para mantener la balleta humeda tan sólo será necesario el colocarla cercana a la pica de la cocina que tendremos llena de agua hasta arriba y que mojará uno de los extremos.

Barreño con agua:
Se dice que colocando un barreño lleno de agua en la habitación en la que esté la planta, podremos evitar que esta pierda humedad o que sufra las consecuencias de la calor.

Además, tenemos que procurar que las plantas estén siempre en la habitación más fresca de la casa y orientadas hacia el norte.

Por otro lado, tenemos algunos trucos que permitirán que mientras estamos fuera de vacaciones, las plantas se conserven sin problemas y más allá de que las reguemos.

Otros trucos para cuidar las plantas en vacaciones

Abono para plantas:
Uno de los mejores trucos, sobretodo para aquellas plantas de interior y que necesitan de cuidados varios, es el de colocar abono que mantenga a la planta durante todos los días de nuestra ausencia.

Lo mejor es que les echemos abono de liberación lenta o compost, y que se mantendrá en la tierra de la planta durante varios días, esperando que sean los suficientes para que a nuestra vuelta, las plantas sigan vivas.

Podar las plantas:
Todas aquellas plantas que veámos con tallos, hojas o que necesiten una pequeña poda antes de irnos de vacaciones, es necesario que lo hagamos con toda seguridad.

De este modo la planta podrá mantenerse sin problemas ya que consumirá menos cantidad de agua y nutrientes, además de propiciar el que puedan desarrollarse y crecer sin problemas.

Cuidado plantas de exterior:
Para las plantas de exterior, es aconsejable que las agrupemos todas bajo la sombra de un buen árbol de modo que no les falte la luz, pero además no sufrirán las consecuencias del sol, o de posibles lluvias y viento.

Algunos consejos para que puedas renovar tu cesped


Os dejamos algunos pasos para renovar vuestro césped cuando lo veías apagado o en mal estado. Lo primero es saber por qué nuestro césped ha decaído, ya que para poder solucionar el problema, inicialmente tenemos que saber cuál ha sido. Por ejemplo, puede deberse a alguna plaga, falta de luz, exceso de riego…

Una vez diagnosticado el problema, y dependiendo del estado del césped, es cuando hay que pensar si merece la pena arreglarlo o cambiarlo. Aquí os dejamos los pasos a seguir cuando  el césped se ha dejado de lado y  lo que compensa es cambiarlo entero.

Para decir adiós al viejo césped y poder plantar otro, lo primero que hay que hacer es matar la vegetación que queda para poder sembrar uno nuevo.



Pasadas unas semanas desde la fumigación, hay que cortar el césped cortito, sin miedo. Debéis usar el rastrillo y dejar una capa con el grosor que os interese tener. Hay que trabajar la tierra con pala y rastrillo hasta que quede desmenuzada.  El rastrillo sirve para limpiarlo de piedras, malezas o basura.

En este momento es cuando habrá que echar el compost y extenderlo de forma pareja con el rastrillo hasta nivelarlo. Si la tierra está en muy malas condiciones, os aconsejamos echar una capa de tierra negra.

Una vez se ha extendido el compost perfectamente, llega el momento de plantar. En el caso de que utilicéis semillas, os aconsejamos que sigáis las instrucciones que vienen en el envase. Debéis expandir las semillas por todos los sitios para que no queden huecos. Os recomendamos esparcirlas en sentido norte-sur y luego este-oeste.

Inmediatamente después, se da un paso de rulo para poner en contacto tierra y semillas.

Cuando todo está plantado, solo tendremos que mantener el área donde hemos puesto el césped con la humedad suficiente que requiere.

La primera semana después de la siembra es fundamental en cuanto a agua se refiere. No podemos permitir que el suelo este seco. Pasados estos primeros días, iremos reduciendo el riego gradualmente. En días calurosos se recomienda dos veces al día y en días templados una. Aseguraros de que regáis todas las zonas por igual.

Una vez que los brotes han dado su fruto y nuestro césped ya tiene una medida considerable, podéis aplicar productos que fomentan el crecimiento cómo fertilizantes.

Por otro lado, cuando este sea demasiado largo, debéis cortarlo para evitar así malas hierbas y posibles problemas futuros.

Datos curiosos de la Alocasia


La Alocasia es un género de plantas perenne con rizoma o bulbo perteneciente a la familia de las Aráceas. Puede llegar a  medir unos 5 metros de altura y tiene unas 70 clases esparcidas por Asia, Sudamérica y Oceanía.

Esta planta es perfecta para decorar nuestros hogares y jardines ya que no sólo es preciosa y única, sino que además es diferente y original. Se caracteriza por sus grandes hojas verdes en forma de “oreja de elefante”. Sea donde sea dónde la coloquemos, dará un toque mágico a nuestro hogar.



Cuidados

Tanto en interior como en exterior, esta planta necesita luz abundante, por lo que debemos colocarla en un lugar con luminosidad pero sin sol directo. Podemos dejarla en un lugar semi sombreado para que las hojas no se quemen ni se vean dañadas por los rayos del intenso sol.

Por otro lado, la Alocasia prefiere los climas templados. Sus hojas no soportan las bajas temperaturas y le encanta el clima húmedo. En las épocas más calurosas necesitan un riego constante y en invierno, este debe ser bastante escaso.

En cuanto al suelo, esta original planta necesita suelos ricos en potasio o azufre y un abono constante sobre todo en primavera y verano. Podéis utilizar un abono orgánico o un fertilizante líquido cada quince días en la época estival.

Los cuidados de esta planta se centran en el verano ya que en las épocas frías, tanto el riego como el abono, se abandonan un poco. Lo único que hay que tener en cuenta con la llegada del otoño es la poda.

Enfermedades y plagas

La Alocasia es una planta muy resistente, pero como en todos los casos, existen algunas plagas y enfermedades que pueden afectarla.

Para prevenir el ataque de algunos insectos, lo mejor será limpiar la planta con frecuencia. Bastará con utilizar un paño húmedo y pasarlo por las hojas de las plantas. Si se mantiene limpia constantemente, habrá menos probabilidades de contagio.

Os recomendamos que la observéis asiduamente por si ha sido atacada. La araña roja es muy usual en esta planta. Además, mirando el color de sus hojas podréis saber si necesita o le sobra agua, algo esencial para mantener viva a la Alocasia.

Curiosidades

El látex que desprenden las hojas de la Alocasia provoca un efecto alérgico en la piel produciendo irritación. Es una planta un poco tóxica que puede provocar edemas en la piel.

Algunas de sus especies son utilizadas en la alimentación ya que sus hojas y rizomas son comestibles y se sirven como verdura.

Conoce algo de la Ciclamen


Si hay una planta propia de los meses fríos del año, ésa es el ciclamen, o cyclamen. Pese a su fama de difícil cultivo, el hecho de traer un ambiente colorido al gris invierno hacen de esta bulbosa una flor perfecta para cualquier jardín. Cierto es que necesita unos cuidados especiales y diferentes al resto de las flores, pero con sus múltiples variedades y tamaños puedes crear una buena combinación de flores para devolver al jardín el brillo típico de la primavera.

Podemos disfrutar de este género en estado natural en Europa, Asia y África, ya que es de ahí de donde procede. Sus diferentes tipos de especies se encuentran hoy repartidos por todo el mundo y en todo tipo de entornos.




Los cuidados que requiere

Dependiendo de la madurez y de los capullos que tenga en floración, algunos de sus cuidados serán diferentes. Aún así, para la mayoría de los ciclaminos, los pasos que te mostramos a continuación, constituyen factores muy beneficiosos que ayudan a su buena conservación y presencia:

- Cuanto más grande sea el número de flores por debajo de las hojas, más abundante florecerá la planta. 

- Las corrientes de aire y los cambios de temperatura no los admite, al igual que un clima cálido, por eso, se recomienda no situarla en un ambiente mayor a 20º C. Prefieren sitos sombreados, frescos y húmedos. 

- No se aconseja colocarlos a la luz directa del sol, ya que este factor provocará que se marchite de forma más rápida. 

- Necesitan espacio para respirar, por lo que hay que colocarlos bastante separados del resto de las plantas. 

- Aunque requiera mucha agua, el exceso de humedad no le conviene. Se recomienda echar el agua en un platillo y dejar que la absorba durante 10 minutos. Evita regar el centro de la planta. 

- Con un par de riegos por semana es suficiente, aunque un buen modo de saber si hay que echarle agua es esperar a que la tierra se haya secado.

Abonado y multiplicación

Este tipo de especies necesita un fertilizante líquido, que se añade al agua de riego cada 15 días, durante el crecimiento y cuando esté en flor. Pero si te supone mucha molestia, puedes optar por una forma más cómoda de hacerlo, mediante la inserción en la tierra de barritas fertilizantes, que tienen el mismo efecto.

Es preferible cultivarlas como planta anual, porque con el transcurso del tiempo la flor y la planta van degenerando y perdiendo calidad. En general, lo más común es comprar bulbos. Éstos darán lugar a las flores que adornarán el jardín o el interior de la casa durante el otoño y el invierno, exclusivamente como planta de temporada.

Para que este sistema tenga el resultado esperado, una vez que la flor se esté seca, se saca el tubérculo y se guarda en un lugar seco, oscuro y aireado para poder plantarlo en la próxima temporada. También puedes optar por sembrarlo en el jardín de tu casa, a la sombra, regándolo un poco para que no se seque, pero sin prestarle mucha atención.

En el mes de noviembre, vuélvelo a meter en casa o cultiva de nuevo los bulbos para así poder iniciar un nuevo periodo. Obviamente hemos de tener en cuenta el clima del que se disfruta, porque en muchos lugares no se seca por completo y permanecen siempre verdes, floreciendo tres veces al año.

Si quieres que alarguen su proceso de floración, es preciso quitar las flores que estén marchitas, girándolas ligeramente. Utiliza un pincel suave para quitarle el polvo, procurando no pulverizarla, de lo contrario, le saldrán hongos. Si lo tienes en una maceta con mucha profundidad, has acertado, porque este tipo es el más conveniente para su crecimiento.

Su amplia variedad

El ciclamen, también llamado Violeta Persa, es un género de plantas bulbosas de la familia de las primuláceas. Tiene más de veinte variedades, pero su especie más difundida como planta interior es Cyclamen Persicum. Procedente de Asia Menor, esta planta se compone de vistosas flores rosas, blancas o rojas con forma acampanada; sus hojas son muy grandes y con forma redonda.

Otra modalidad es el Ciclamen Cilicium, que se diferencia de otras plantas por el tono magenta que tiene en la parte interior y los ribetes plateados de los pétalos. Su forma es ovalada y no llega a medir 5 cm. Pero existen muchísimas más, aptas para todos los gustos.

Aunque creas que no puedes sacar provecho de tu ciclamen, la combinación de sus múltiples variedades llenará de colorido tu hogar. Es sólo cuestión de paciencia y un poco de empeño.

Como cuidar la planta de Pistacho


Últimamente se está introduciendo a pasos agigantados un nuevo frutal en nuestros jardines que hasta ahora sólo sabíamos de sus frutos pero poco de él. Me refiero al Pistacho. Hoy, os voy a hablar de este gran desconocido para todos aquellos que quieran adquirirlo y cultivarlo en su jardín.

Lo primero que debemos conocer es su nombre científico dado que hasta en muchos viveros de la península ibérica venden y comercializan una planta que no tiene nada que ver con el pistacho. El pistacho botánicamente se denomina Pistacia vera L. Y No Pistacia terebintus, como he visto en muchos comercios, que es una especie botánica que solamente tiene un ligero parecido.



Curiosidades
Dos curiosidades peculiares de este frutal... Es una planta dióica, esto es: que hay pistachos que sólo producen flores masculinas y pistachos que solo producen flores femeninas. Así pues esto es de gran importancia pues al adquirirlo debemos de comprar una planta masculina y otra hembra. Raramente encontramos plantas donde han injertado macho y hembra. La planta que fructifica y produce el pistacho es la hembra, previa polinización de la planta masculina. 

Otra curiosidad de esta planta es que sólo fructifica en los países de clima mediterráneo, esto es: Siria,Irán, Turquía, Chipre, Grecia, Italia, Túnez, España y el estado de California en USA que como sabemos también goza de clima mediterráneo. En el resto de países del globo terráqueo, el pistacho se desarrolla bien, crece, florece pero esta floración aún siendo correctamente polinizada nunca cuajará.



Cómo plantarlo
Lo plantaremos en la zona de mayor insolación de nuestro jardín, pues es un árbol de secano, requiere muy pocos riegos, que deben ser muy copiosos pero muy distanciados, por ejemplo de mayo a agosto uno quincenal, el resto del año puede permanecer sólo el régimen de lluvias de cada zona peninsular. 

Recolección
Los pistachos se recolectan como la mayoría de los frutos secos, almendrucos, avellanas, nueces,castañas... en otoño. Aguanta temperaturas desde –15ºC hasta 45ºC. El número de plantas hembras que puede polinizar una planta masculina es de unas 10. Hasta los 7-10 años el árbol no da una producción considerable.

Poda
Las podas son prácticamente nulas en toda su vida, teniendo en cuenta que es un árbol de desarrollo lento y tamaño mediano, puede llegar después de muchos años a los 8 metros más o menos.



Actualmente es el frutal más caro que se comercializa, por la dificultad que ofrecen sus injertos, de 5 injertos solo pervive uno-dos y la novedad del momento. En España suelen costar entre 40 euros y 60 euros (tanto el macho como la hembra), dependiendo del tamaño.


 

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